lunes, 11 de septiembre de 2017

4 consejos para sobrellevar los dañinos malos entendidos.


   
     
    Sé que muchas veces somos víctimas de los dañinos malos entendidos, es horrible caer en esto nos hace sentir tan mal, tenemos una mezcla de sentimientos, pero no somos las únicas en el mundo, millones de personas pasan por similares situaciones, hoy veremos 4 consejos que nos ayudaran a superar los dañinos malos entendidos.

Si te preguntas ¿qué es un mal entendido? Te cuento que es una acción bien intencionada que sin embargo sale mal y causa dolor a alguien.

Todos hemos pasado por situaciones parecidas, quizá algunas más graves que otras, pero ¿Cuándo fue la última vez que tú dijiste algo o hiciste algo con la mejor de las intenciones y sin embargo todo salió tan mal y te arrepentiste de haberlo dicho o haberlo hecho? A lo mejor no fue hace mucho tiempo, porque los malos entendidos suelen ocurrir con bastante frecuencia.

Pero cuando uno es víctima de un malentendido queda malherido, porque inmediatamente uno es criticado o difamado o investigado, o como decimos familiarmente, uno se mete en un lío grande y sufre y ni sabe cómo solucionarlo.

A nadie le gusta pasar por esta situación y justamente de esto es de lo que se aprovecha el dañino mal entendido para lastimarnos, romper relaciones, acorralarnos y dominarnos. Este dañino nos lo recordará a cada instante diciéndonos ¿Ya ves lo que pasó? ¿Viste que por hacer bien saliste mal parada? No seas necia, la próxima vez no hagas nada aunque estés en condiciones de hacerlo, para que no pases vergüenza una vez más. Dominadas por este dañino, nos volvemos apáticas a las necesidades espirituales, emocionales y físicas de los demás. Decidimos que lo mejor será vivir nuestra vida sin pensar siquiera en los demás.

 Si llegamos a este estado, el dañino de los malos entendidos habrá logrado su cruel cometido.
Entonces  cómo conquistar a este poderoso y cruel dañino.

1-     Reconoce que tu no es el única que ha sido víctima de un mal entendido. No piense que hay algo raro en ti que hace que los demás no entiendan correctamente tus palabras o tus actos. No hay tal, todos nosotros somos víctimas del malos entendidos, porque lastimosamente es un mal universal. Una cosa es lo que pensamos, otra la que sale de nuestros labios, otra la que llega a los oídos de nuestro interlocutor y otra la que llega a la mente de nuestro interlocutor. Es la falencia de la comunicación y la fuente de todos los malos entendidos. La única forma de evitar malos entendidos sería dejando de hablar con todos. Pero trate de pasar una sola hora con otros sin decir una palabra. Verá que es imposible. Entonces es perfectamente posible que tú y yo y cualquier otra persona seamos mal entendidos. Los malos entendidos son como algunas bacterias en nuestro organismo. Tenemos que vivir con ellas.

2-      Entrega la situación a Dios. Dile al Señor en oración: Dios, aquí estoy otra vez. He sido mal entendida, me duele y  estoy tan herida. Tengo la razón pero nunca me lo creerían. Encárgate tú de poner en claro mi buena intención en todo este asunto. A veces ni vale la pena tratar de aclarar que tus intenciones fueron buenas. Los seres humanos sólo vemos las acciones, No podemos ver las intenciones del corazón.  Si tú entras al tortuoso camino de aclarar esto y aquello para que a todos les conste que tus intenciones eran buenas, sólo conseguirás hundirte más y más en el profundo pozo del mal entendido.

3-     Ora al Señor para que le dé sabiduría, discernimiento y tino para hacer o decir cosas. Antes de hacer o decir algo medite en la forma como lo va a hacer o en las palabras que va a decir, sé que no es fácil que solemos ser mujeres emocionales y rápidas para hablar, pero si por alguna razón sospechas que algo que desearías  decir puede prestarse para ser mal entendido, no lo digas, mejor callar. El hablar impulsivamente o el actuar impulsivamente nos puede conducir a los malos entendidos con mayor frecuencia y lastimosamente a mí me ha pasado en muchas ocasiones hemos oído múltiples de veces  el sabio consejo de “Piense antes de hablar” y yo agrego “Piense antes de actuar”, pero sé que no es fácil debemos trabajar en ello.

4-     Perdona y sigue amando como Jesús, pide perdón y si  a pesar de poner todo tu corazón y  empeño para arreglar mal entendido e igual lo has sido, no te desanimes, pon el asunto en la mano del Señor y sigue haciendo cosas buenas que agradan a Dios. No te quedes atada por el dañino del malentendido, y sigamos adelante!




lunes, 4 de septiembre de 2017

Ánimo!



Sin duda llegó el día del ánimo,  y realmente me gusta y estoy segura que a ti también te gusta, vimos el lunes pasado lo que es el desánimo y el daño que nos hace, sin haber profundizado demasiado, pero la angustia y stress que genera el desánimo en el ser humano, lo lleva a enfermarse y en ocasiones son enfermedades graves y terminales, por ello el desánimo es casi una enfermedad, y me gustaría que lo veamos así, como lo que es, un pecado, cruel que daña terriblemente.

Hoy en medio de la convulsionada vida en la que vivimos, lo  que más necesitamos es practicar  el ministerio de animar a otros, comenzando dentro del hogar, con nuestro esposo e hijos, animar es la capacidad humana de alentar y mostrar afectos, es comprender es contagiar de fuerza y energía a otros para resolver situaciones, o emprender algo.

En realidad todos conocemos a gente que está en gran necesidad de ánimo y muchas veces nosotras mismas necesitamos una dosis de ánimo.  Por lo general cada semana escucho de personas que están luchando contra la desesperanza, la desesperación, la tristeza de los muchos problemas que le aquejan, y me doy cuenta de la necesidad urgente que tienen del regalo del ánimo, y ese regalo viene de alguien como tú que conoces al Salvador y puedes infundir esperanza, confianza y consuelo a través de Cristo.

Sé muy bien que dar ánimo no se nos da por naturaleza a la mayoría de nosotras, pero, para nosotras como creyentes, no es una opción, es un mandamiento basado en el amor de Dios, y los mandamientos fueron dados para obedecer, así que cuán importante es orar a partir de hoy para ser una animadora constante.


Me impacta saber que en el Nuevo Testamento 32 veces se nos recuerdan las cosas que debemos hacer «unos por otros», y uno de esos mandamientos es animarnos unos a otros lee Heb. 3:13.

Qué bello es saber que  cuando tú y yo  animamos a otros, estamos reflejando el corazón de Dios, que es «el Dios del ánimo» Rom. 15:5.

Sin lugar a dudas el lugar más importante en nuestra vida donde deberíamos ejercitarnos en el animar a otros es en nuestro hogar, sabes lo importante que es que seas una esposa que anima, una mamá que anima, una mujer que dice palabras motivadoras, alentadoras y llenas de amor, los resultados de ser una mujer así son maravillosos, porque tendrás una familia feliz, tal vez me estás diciendo, yo necesito ser animada Olimar y ¿quién lo hará conmigo?, bueno déjame decirte que la mejor manera de experimentar el ánimo que tú tanto deseas es por medio de ser de ánimo para otros.

Por ello mi amada, pídele a Dios que te ayude a ver a las demás personas a tu rededor con:

Los ojos de Cristo.
El corazón de Cristo.
Las manos de ayuda de Cristo.


Y mi bella,  conforme tú lo hagas y desarrolles, Dios va a animar y fortalecer tu propio corazón., comienza hoy, ora por ello, pídele al Señor en este instante que te ayude a ser una mujer que anima, que levanta y que ama como Jesús.

Proverbios 12:25
La ansiedad en el corazón del hombre lo deprime, 
más la buena palabra lo alegra. 





viernes, 1 de septiembre de 2017

Pescado al horno


Hola hoy hacemos un pescado al horno más que fácil.
En este caso es un pescado de río ya que vivo a orillas de Rio Parana en la ciudad de Parana Entre Ríos Argentina. 
Este pascado es un cachorro de Paty (cachorro porque es chiquito estos ejemplares pueden alcanzar muchos kilos de peso

Bueno vamos a la receta

Ingredientes:
Un pescado entero (el que tengan en su lugar de origen) pejerrey, merluza, etc etc 
Papas cortadas grandecitas
Cebollas dos o tres 
Condimentos para pescado
Sal y pimienta
Aceite de oliva.

Preparación;
Abrir el pescado y lavarlo muy bien se puede dejar la cabeza o sacarla, sazonar con el condimento de pescado sal y pimienta y si te gusta limón.
Cortar las papas y las cebollas en dados grandes condimentar con pimentón sal y pimienta.
Meter al horno hasta que este el pescado bien cocido (en horno bajo 1 hora más o menos) Y listo un exquisito pescado al horno con papas y cebollas al toque.

A degustar un plato fácil y diferente.